Principios de buena conducta de la Tariqa Madaniyya

Domingo 19 de febrero de 2012

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 Introducción

La Vía Madaniyya es una vía de educación y de culminación (wusul). Ella guía a los aspirantes por el camino del conocimiento de Allah, glorificado Sea, para obtener Su satisfacción, ofreciendo un marco tradicional (Sunni) y permitiendo evolucionar espiritualmente gracias a sus métodos educativos. Los objetivos de la vía consisten en tratar los males del alma (An-Nafs), adquirir el conocimiento de la religión y vivir (experimentar) la proximidad de Allah. La realización de sus nobles objetivos exige un trabajo de devoción básica y el respeto de un conjunto de reglas de conducta. Así, es indispensable presentar estos principios, que constituirán el pilar sólido sobre el cual reposará la plenitud espiritual del discípulo en el seno de la tariqa madaniyya:

 Primer Principio: Observancia absoluta de la Sharia

La Madaniyya es una vía “muhammadii” tradicional (es decir, supeditada y vinculada en todo sentido y aspecto al Profeta Muhammad, ByP). Esta vía no es otra cosa que la aplicación de los preceptos de la Sharia. Ningún musulmán puede pretender jamás alcanzar la Verdad Divina sin cumplir con las obligaciones religiosas ordenadas por el Islam. Cada Faqir (discípulo, aspirante) debe respetar escrupulosamente sus deberes cotidianos (salat, ayuno, zakat etc.)
La vía espiritual se fundamenta en el cumplimiento de los actos rituales (ibada). Los actos, palabras y pensamientos contrarios a la Sharia, no son ni podrán ser admitidos. Estos serán juzgados a la luz del Corán y del Hadiz. Es así, que las prácticas específicas de la madaniyya están inspiradas en estas dos fuentes primordiales.

« Y lo que os da el Mensajero tomadlo, pero lo que os prohíba dejadlo», Corán 59, v.7.

 Segundo Principio: La recitación del Wird

La recitación del wird (Surah Al-Wāqi‘a, Al-Wazīfa y los otros tasabih) forma parte integral de las obligaciones cotidianas de los aspirantes: deben realizar sus invocaciones de manera regular dentro de lo posible, en la mañana y en la tarde, con una absoluta conciencia de Allah, glorificado Sea, El Invocado, El digno de Alabanza.

«Y recuerda a tu Señor en ti mismo, humilde, con temor de El, sin subir la voz, al comenzar y al terminar el día. Y no seas de los negligentes» Corán 7, v. 205.

«¡Vosotros que creéis! Recordad a Allah invocándolo mucho. Y glorificadlo mañana y tarde» Corán 33, v.41-42.

 Tercer Principio: Respeto absoluto al Sheikh

Después de nuestro Bienamado, el Mensajero de Allah (ByP), el sheikh es el Maestro que guía nuestros pasos hacia Allah, glorificado Sea. Debemos respetarlo en todos los asuntos, seguir sus enseñanzas, aceptar sus decisiones y elecciones educativas. En ningún caso, bajo ninguna circunstancia debemos faltarle el respeto (carcajadas en su presencia, palabras fútiles, preguntas fuera de lugar, etc.). Nos pondremos a su entera disposición para servir en el camino de Allah, glorificado Sea, con la mayor deferencia y sumisión a su autoridad:

« ¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquellos de vosotros que tengan autoridad», Corán 4, v. 59.

`Abdallah Ibn Amr Al-Ass, reportó que el Profeta (ByP) dijo:« Ciertamente que Allah no le quita la ciencia a los hombres arrancándosela, sino que toma la ciencia causando la muerte de los sabios. Hasta que no quede ni un solo sabio. Entonces, la gente tomará por líderes a los ignorantes, a los que se les hace preguntas y responden sin ningún conocimiento. Como consecuencia, se extraviarán a sí mismos y extraviarán a los demás también». Existe consenso respecto a la autenticidad de este hadiz

 Cuarto Principio: Respeto al Muqaddam y a los hermanos

El Muqaddam es el representante del Sheikh en la ciudad o el país donde se reúnen los discípulos. Está estrechamente relacionado con las enseñanzas del Maestro. Su función consiste en transmitir las enseñanzas del sheikh, su mensaje y garantizar a su vez el correcto funcionamiento de la Tariqa en su región. Los discípulos deben respetarlo, seguir su consejo y ayudarle a cumplir su misión. Debemos considerar a todos los hermanos como poseedores de mayor nobleza, mayor piedad y mayor conocimiento que nosotros mismos. En todo momento deberemos mantener una actitud de profunda y sincera modestia.

«Ninguno de ustedes creerá realmente hasta no querer para su hermano lo que desea para sí mismo» Sahih Bukhari, 2.6.1

 Quinto Principio: Humildad

La supresión del ego (la vanidad, el orgullo, futilidad etc.) Es uno de los objetivos esenciales de este camino. Por lo tanto, los discípulos deben tener humildad y considerarse a sí mismo como eternos principiantes. En el comportamiento, la humildad se manifiesta por la discreción y el pudor.

«Los siervos del Misericordioso son aquellos que caminan por la Tierra humildemente, y que cuando los ignorantes les dirigen la palabra, dicen: Paz» Corán 25, V.63

 Sexto Principio: Adquirir el conocimiento de las ciencias de la religión

El conocimiento de las ciencias religiosas, en especial las del Corán, el Hadiz, el Fiqh (jurisprudencia) y la Aqidah (Creencia), es necesario para la evolución espiritual del aspirante. Debemos esforzarnos en obtener estas ciencias para una mejor comprensión de la religión.

«Di: ¿Son iguales los que saben y los que no lo saben?» Corán 39, 9.

Narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah (ByP) dijo: «Quien toma un camino para adquirir el conocimiento, Allah le facilitará el camino hacia el Paraíso» Reportado por Muslim en su Sahih.

  Séptimo Principio: La Asistencia a las reuniones

Las reuniones semanales son la base de la ruta de acceso a Allah, glorificado Sea. Debemos asistir con la mayor regularidad posible y no ausentarse excepto en casos de fuerza mayor. En el esfuerzo sincero por encontrarse con los hermanos el discípulo avanza en el conocimiento correcto de Allah. La vía, se basa en la compañía (musāhaba, suhba), mediante la cual se educan las almas y se purifican los corazones.

«Y sé constante en la compaña de aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde anhelando Su faz, no apartes tus ojos de ellos por deseo de la vida de este mundo» Corán 18, v. 28.

Narró Abu Hurairah, que el Mensajero de Allah (ByP) dijo: «Cada vez que un grupo de personas se reúne para recordar a Allah, los ángeles les rodean, la misericordia los envuelve, la serenidad desciende sobre ellos y Allah los menciona ante aquellos que están próximos a Él» Reportado por Muslim en su Sahih

 Octavo Principio: Visitar la Zāwia madre

La Zawia madre (en Ksibet El Mediouni, Túnez) fue fundada en 1908. Desde entonces, la Zawia no ha cesado de educar a los aspirantes, transmitir el conocimiento religioso y de impartir una enseñanza espiritual pura. Estar en contacto con el Sheikh es la garantía de la verdadera conexión. Siempre que sea posible, el aspirante debe ir a renovar su vínculo.

 Noveno Principio: La difusión de la Vía

La vida de la Vía depende del compromiso real de los discípulos. Es responsabilidad de cada faqir trabajar para la difusión de la vía, basándose la difusión en primer punto en su comportamiento ejemplar, y posteriormente mediante el discurso sabio. Bajo la autorización del Muqaddam, los discípulos establecerán los métodos adecuados de difusión (reuniones, publicaciones, eventos ocasionales, etc.).

"Llama al camino de tu Señor por medio de la Sabiduría, la buena exhortación y convenciéndolos de la mejor manera…” Corán 16, v. 125.

 Décimo Principio: Evitar las transacciones financieras

Con muchísima frecuencia las operaciones financieras de interés personal son fuente de malentendidos y disputas. Para que la Vía sea enteramente dedicada al conocimiento de Allah, glorificado Sea, es muy recomendable evitar todas esas transacciones (empresas, asociaciones, préstamos financieros, etc.) El objetivo es ayudarse mutuamente a aproximarse a Allah.

 Décimo primer Principio: Presencia Espiritual

Las reuniones y las sesiones de Dhikr son momentos privilegiados de proximidad a Allah, glorificado Sea. Durante estas sesiones, debemos evitar cualquier forma de falta de respeto o conducta verbal inadecuada (chismes, curiosidades, risas, etc.) El momento de la reunión es sagrado y debe ser enteramente dedicado al Dhikr y a la enseñanza. Ninguna otro tipo de discusión o actividad se llevará a cabo durante estas reuniones dispuestas para el Dhikr.

"Invocad a vuestro Señor con humildad y con discreción... “Corán 7, v 55.

 Décimo segundo Principio: Evitar los debates y la polémica

Los debates estériles y las polémicas representan un espeso velo en el conocimiento, ofreciendo un espacio propicio a la vanidad y el orgullo. Del mismo modo, estas controversias pueden llegar a (o derivar en) el cuestionamiento de los propios principios inmutables de la religión. Si bien tenemos pleno derecho a ser informados, las preguntas deben surgir de un sincero deseo de aprender/comprender y no de discutir. Incluso, si uno sabe la respuesta a una pregunta formulada, el faqir no debe de ninguna manera demostrar o poner de manifiesto sus conocimientos. Siempre, es preferible el silencio a los debates estériles y a las polémicas inútiles.

"Así pues, no os vanagloriéis. Él sabe mejor quién Le teme” Corán 53, v 32.

Narró Abu Umama Al-Baahili que el Mensajero de Allah (ByP) dijo: «Yo soy el garante de una morada ubicada en la parte baja del Paraíso para quien abandone la disputa incluso si está en lo cierto, una morada en el nivel medio del paraíso para alguien que deje la mentira, aunque esta le sea agradable, y una morada en la parte superior del paraíso para alguien que tenga buen carácter» Reportado por Abu Dawud.

 Décimo tercer Principio: Una apariencia Adecuada

Viviendo en el seno de la sociedad, el Faqir debe asegurarse de que su apariencia (vestido, peinado etc.), sea digna, limpia y decente. Durante la sesión de dhikr, se recomienda vestir de blanco, ya que es costumbre profética. Según Ibn ’Abbas el Profeta (ByP) dijo: «Utilicen vestimentas blancas porque no hay ninguna mejor para vosotros y entierren a vuestros muertos con ellas.» Narrado por Abu Dawud y Tirmidhi

  Décimo cuarto Principio: El respeto por las leyes locales

Presente en diversos países alrededor del mundo, los discípulos deben respetar las leyes del país donde residen. El cumplimiento de las leyes locales ayudará a tener una vida espiritual saludable y evitará entrar en conflicto con el entorno social.

 Décimo quinto Principio: Una vida activa

El trabajo es un valor fundamental en este camino. Para vivir con dignidad y suficiencia, tenemos que ejercer una actividad profesional legal. El objetivo no es reunir y acumular riquezas, más bien es poder practicar nuestras actividades religiosas y espirituales obteniendo ingresos regulares y de manera honesta. Del mismo modo, nadie deberá vivir a expensas de los demás, incluso si ellos son quienes ofrecen ayuda. Narró Abu Hurairah que el Mensajero de Allah (ByP) dijo, "es mejor recoger leña para vender, que mendigar, se le de o no” Existe consenso respecto a este hadiz.

 Décimo sexto Principio: Amor

La Vía Madaniyya se basa en el amor a Allah, a Su Mensajero, al Sheikh, al Muqaddam y a sus hermanos. La manera más segura para llegar a la Presencia Divina es amar con sinceridad, para dedicarse de lleno, para despojarse de su ego por completo. Mediante el amor, alcanzamos lo que alcanzan los adoradores por la adoración y los sabios por la ciencia.

«Di:»Si amáis a Allah, seguidme, que Allah os amará y perdonará vuestras faltas. Allah es Perdonador y Compasivo" Corán 3, v. 31




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